La caída de los salones de belleza en plena pandemia
El señor Alexis
Castro Flores de 46 años de edad, tiene un salón de belleza a cargo desde hace más de 15
años, y es que "Alexis" cuenta con un público ganado en la primera etapa del
Centro Poblado Virgen del Carmen La era - Ñaña. Además de brindar un buen
servicio y cordial atención, siempre logra sacar una sonrisa a sus clientes mientras los atiente, puesto que se caracteriza por ser una persona con un muy
buen sentido del humor.
La pandemia ha
golpeado muy fuerte el negocio de los salones de belleza, barberías y spas,
debido a que se abrieron en la segunda fase pero con un aforo limitado al
establecimiento, sumado a esto, la inversión en los protocolos de bioseguridad, afectó significativamente las ganancias del local. Es por ello que el señor
Alexis tuvo la idea de implementar un pequeño negocio adicional a su salón de
belleza; él puso una vitrina de golosinas y comestibles para que de esa forma
mientras las personas esperaban ser atendidos, puedan inclinarse por comprar
alguno de estos productos, de esta manera aumentar las ventas de su salón.
Poco a poco ha ido
recobrando el ánimo que tanto lo distingue, dado que es una persona que sufre
de diabetes, por ende es vulnerable debido a la actual coyuntura. En una
oportunidad tuvo la idea de convertir su salón de belleza en un minimarket,
pero no le terminó de gustar la idea y decidió seguir con su pasión, la
cosmetología. Cuenta que al principio de la pandemia pensó seriamente en cerrar
su salón de belleza permanentemente y tirar la toalla, pero
recordó lo tanto que ha luchado para construir y consolidar su negocio.
Motivado por la pasión, es que muchas personas como Alexis aún siguen de pie con distintos oficios, mientras que muchas otras se han quebrado, pero es en estos tiempos, cuando la fortaleza y el temple salen a relucir.
Quispe Tenorio, Heber
